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LA
BANDERA CHILENA
Descripción de la Bandera Nacional Chilena
El actual Pabellón
Nacional fue creado por don Bernardo O'higgins y diseñado por
el ingeniero andaluz don Antonio Arcos y fue decretado en el año
1887. Esta compuesto por dos franjas horizontales, la inferior de
color Rojo, simbolizando la sangre derramada por el pueblo Araucano,
nuestros antepasados, en mas de trescientos años de lucha por
nuestra libertad. La franja Superior en su primer tercio es de color
Azul, simbolizando la pureza de nuestro cielo, los dos tercios restantes
de color blanco por la majestuosidad de nuestra cordillera de Los
Andes y la estrella solitaria representa nuestra calidad de República
libre y unitaria.
El
tema de las banderas nacionales daría para varias planchas masónicas.
De partida, varios países latinoamericanos adoptaron para sus banderas
los tres colores liberales representativos de la Libertad, Igualdad, Fraternidad
de la enseña revolucionaria francesa.
El
simbolismo masónico de la bandera chilena ha sido analizado profundamente
por algunos autores. De esos estudios se desprende la relevancia que la
enseña patria posea la proporción áurea.
La
"proporción áurea" es una relación proporcional
que resulta al dividir un trazo en dos partes desiguales, de manera que
la relación que hay entre la sección menor y la mayor sea
la misma que hay entre la mayor y el todo.
Ahora
bien, esta proporción que rige la mayoría de los pabellones
nacionales del mundo, proviene de la más remota antigüedad
y es parte de la sabiduría universal. El uso de estas proporciones
da cuenta del deseo de las personas de vincular su que hacer con lo trascendente
a través del uso de simbolismos. Al usar este método se
consigue el rectángulo más armónico que pueda realizarse,
pues gatilla inconscientemente el reconocimiento de la proporción
que es ley en las formas vivas.
En
este mismo orden de ideas se puede deducir que el uso de esta proporción
en la bandera responde a la intención de vincular a la patria con
la ley universal del crecimiento armónico.
Extraoficialmente,
fue Bernardo O'Higgins quien explicó el significado de la estrella
de cinco puntas, antes desconocida en el simbolismo patriótico
en Europa, pues sólo se hizo pública en América.
Consultado al respecto, declaró: "Es la estrella de Arauco".
Aquella lacónica declaración fue desarrollada años
más tarde en el decreto que fijó la composición actual
de la bandera: "La estrella de plata es el mismo que representa ese
caro pabellón a cuya sombra se ha ceñido la patria de tantos
y tan gloriosos laureles".
La
construcción de esta extraña composición geométrica
constituye uno de los grandes enigmas de nuestros emblemas patrios, pues
plantea que el punto de partida de la construcción de la bandera
no es el rectángulo, sino la estrella misma. De esta manera la
estrella, una vez hecha y dado el diámetro de la circunferencia
en que está inscrita, determina las diagonales y el rectángulo
azul correspondiente. Enseguida, por el lado largo de este paño
y considerando la sección menor de una proporción áurea,
se obtiene la sección mayor. Ésta corresponde al paño
blanco y da la longitud de "vuelo". Enseguida, considerando
esa longitud de vuelo como la sección mayor de otra proporción
áurea, se obtiene la longitud "vaina", es decir, el lado
menor del rectángulo total. Así, toda la construcción
es manejada, desde el rectángulo azul, por la estrella.
Aparentemente, la posición de la estrella, cuando la bandera es
mirada en posición horizontal, estaría indicando que no
tiene otra finalidad que hacerla aparecer en posición erguida conforme
al eje de la verticalidad, porque así debía ser exhibida
al pueblo congregado ante la bandera el día de la Jura de la Independencia.
Pero dicha posición es más bien el resultado de la construcción
geométrica que de un punto de partida puramente práctico.
Mirada
en posición vertical, la estrella aparece inclinada hacia la izquierda.
Esto, en el lenguaje de las formas, la dinamiza en sentido de rotación
y traslación. Así, el movimiento resultante es de Oriente
a Occidente, lo que la asocia al lucero que se alza tras la cordillera
anunciando el amanecer. Dentro del mismo orden simbólico, esto
significa la eterna mutación "dialéctica" de la
estrella que en una época del año es lucero de la tarde
y en otra, lucero de la mañana. La sección áurea
superior e inferior puede aludir a la duración máxima y
mínima proporcional de la luz y oscuridad en el ciclo anual.
Como
símbolo dialéctico, las dos fases fundamentales (posiciones)
de Venus en el cielo se refieren a la permanente ondulación del
devenir universal entre los polos de lo activo y lo pasivo, lo ascendente
y lo descendente.
La
estrella de cinco puntas es un pentágono, símbolo de la
persona humana: una cabeza, dos brazos y dos piernas.
La
bandera chilena, además, está diseñada en la proporción
de tres: un cuadrado azul, dos blancos, tres rojos.
Extractado de la Plancha "La Masonería ".
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